lavanda

  • Nombre científico: Lavandula Oficinalis
  • Nombre común: Lavanda
  • Familia: Lamiaceae
  • Cultivo: Fácil
  • Origen: Europa Meridional y Norte de África

La Lavanda es una planta muy resistente y de fácil cultivo, su nombre científico proviene del verbo latino “lavare” porque su flor ayuda a lavar las heridas tanto físicas como emocionales, al mismo tiempo es un regalo para los sentidos sobre todo para nuestro olfato porque su aroma es irresistible, además de ser una planta muy utilizada en cosmética y perfumería, también tiene usos medicinales por sus propiedades calmantes, relajantes, cicatrizantes…

Es una planta ideal para tenerla en maceta y no necesita de muchos cuidados, le gusta el sol, así que le procuraremos un lugar soleado en nuestro balcón o terraza. Sus hojas son pequeñas y verdes con unas flores en forma de espiga con un bonito color azulado o violeta y toda la planta en si con un perfume que desprende al rozarla muy agradable.

lavanda

Si tenemos un huerto es ideal plantarla entre medio de él, pues sus flores atraerán a los insectos que polinizarán nuestras verduras para que den esos frutos que luego tanto nos gusta cosechar. Florece durante la primavera y el verano y la verdad es que no es muy exigente con el tipo de tierra que le proporcionemos pues si nos hemos fijado alguna vez, en el monte vive en suelos pedregosos y un poco pobres, aunque con una buena tierra y un poco de abono en primavera nos lo agradecerá a la hora de desarrollarse.




La Lavanda es longeva ya que nos puede durar entre 6 y 10 años, imaginaros la cantidad de espigas florales que podemos recoger durante ese tiempo para hacernos saquitos de tela para nuestros armarios, cuando las espigas estén floridas, las cortaremos y las dejaremos secar boca abajo, cuando estén secas las desharemos con los dedos y las introduciremos en saquitos de tela para perfumar nuestros armarios, cajones, etc. o podemos introducirla entre nuestra almohada y su funda para aspirar su aroma mientras dormimos, esto es un gran placer.

lavanda

Una vez terminado el tiempo de floración la podaremos un poco para que no pierda su forma y en la próxima temporada vuelva a florecer con profusión, también podemos multiplicar fácilmente nuestra lavanda por esqueje pues enraíza muy bien y eso nos permitirá tener más de una maceta en nuestra casa, a la hora de regar lo haremos con moderación, ya que un exceso de agua puede terminar con ella y cuando la abonemos tampoco lo haremos con exceso ni muy a menudo.

Como vemos no es una planta exigente ni necesita unos cuidados continuos así que no nos puede faltar en casa, a cambio nos regalará ese aroma particular que posee la Lavanda.